
Siempre estamos alejándonos del momento presente. Nuestra existencia mental, que es inmaterial y no tiene dimensiones,transcurre en la dimensión temporal, a una velocidad uniforme desde la cuna hasta la sepultura. Así como caeríamos moviendonos hacia abajo, si nacieramos a cincuenta millas de altura.
Podemos movernos en todas las direcciones en el espacio, pero no de aquí para allá en el tiempo. Pero uno se equivoca al decir que no podemos desplazarnos en el tiempo, por ejemplo, cuando recuerdo muy vivídamente un incedente, vuelvo al momento en que tuvo lugar: Mi espíritu se ausenta, como se suele decir, retrocedo al pasado por un instante por supuesto no tenemos modo de permancer allí definitivamente, como un salvaje o un animal que no puede permanecer a indefinidamente a seis millas del suelo .
Pero el hombre civilizado está en mejor posición que el salvaje respecto de eso. Puede vencer la gravedad elevándose en un globo y, entonces, ¿Por qué no esperar finalmente que consiga detener o acelerar su avance por la dimensión del tiempo o que incluso logre volverse y viajar en otro sentido?
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